Michelsen 🇺🇸 — Tiafoe 🇺🇸
Duelo americano con plaza de semifinales en juego. Michelsen llega como el único jugador del torneo sin perder un set, habiendo superado a Nakashima, Mérida y Etcheverry con un servicio demoledor y gran solidez de fondo. Tiafoe, por su parte, viene de alcanzar la final del Masters de Cincinnati y está en un gran momento de forma. Sin embargo, su servicio no es tan decisivo como el de Michelsen y en los intercambios largos su movilidad más reducida podría ser un problema. La clave será cómo gestiona Michelsen la presión de una cita de esta magnitud, algo a lo que no está acostumbrado. Partido mucho más igualado de lo que sugieren las cuotas.
Alcaraz 🇪🇸 — Shelton 🇺🇸
La auténtica final anticipada del torneo. Alcaraz disipó todas las dudas sobre su forma tras la lesión con una exhibición ante Tommy Paul en octavos, mostrando su mejor versión: menos errores con la derecha, servicio mejorado y un nivel constante sin altibajos. Shelton acumula 10 victorias en 11 partidos esta gira y arrasó a Tsitsipas sin dar opción en tres sets. Sin embargo, Alcaraz le tiene tomada la medida: le ha superado cómodamente en los tres enfrentamientos previos, aprovechando cada mínimo fallo en el servicio de Shelton y dominándole en los intercambios. El español es merecidamente el gran favorito.
Khachanov 🇷🇺 — Blockx 🇧🇪
Khachanov ha completado una transformación total en Nueva York tras una temporada desastrosa en la que fue incapaz de ganar un partido en sus tres torneos previos. El cuadro le abrió las puertas y ante Tien en octavos mostró por momentos su mejor versión, terminando además físicamente pletórico. Todo lo contrario que Blockx, que avanzó ante Cerundolo en un partido lamentísimo marcado por sus problemas físicos: asistencia médica por espalda y pierna, y él mismo reconoció que se hubiera retirado de perder el tercer set. Saldrá infiltrado pero sigue con dolor, lo que le deja en clara desventaja ante un Khachanov lanzado.
Zverev 🇩🇪 — Van de Zandschulp 🇳🇱
Zverev sigue avanzando sin convencer en un cuadro más propio de ATP 250, con dos partidos ya resueltos en cinco sets. El alemán podría plantarse en la final con el camino más fácil imaginable en un Grand Slam, pero su historial de decepciones cuando todo está a favor genera desconfianza. Van de Zandschulp, por su parte, ha sobrevivido a todo: remontadas a cinco sets contra Bergs y Gea, salvando incluso bolas de partido. El holandés juega sin presión alguna y cuando se ve al límite saca su mejor tenis. Zverev es favorito pero a estas cuotas no inspira la mínima confianza.